Testimonio desde Burkina
Carta de agradecimiento enviada por un padre Salesiano de Bobo (Burkina Faso), a uno de los miembros del equipo que allí se desplazaron.
Estimado Raúl,
Gracias de verdad y recibe también mis saludos por las fiestas, que ya pasaron y por el nuevo año: qué Dios te conceda un año de paz y gozo con el bien que prodigas en torno de ti.
Mira, algunos días después de la operación, un domingo vi llegar a la misa al catequista que operasteis. Lo vi entrar solo en la iglesia, buscar su sito y sentarse solo, sin necesidad que alguien lo guiara como antes. Al final de la misa vino a verme lleno de gozo y reconocimiento porque ahora ya puede ver, no sabía como agradecerme. Yo le dije que yo no hice nada, que agradeciera a Dios y a la buenas personas que vinieron de lejos para devolver la vista (vosotros). Es verdad su ojos están muy cansado pero ve, y ve mucho mejor y esto le basta. Yo no sé si el año próximo podréis operar el otro ojo...
Eso Raul, aquí tienes un testimonio más de gente pobre, necesitada y reconicida... Pierde cuidado él reza por vosotros y os lleva en su corazón. Cuando lo veré le diré que me habéis escrito y que os habéis interesado al resultado de su operación, esto lo llenara de alegría.
Gracias Raúl, lo que hacéis es maravilloso, que sigáis adelante, que sigáis haciendo tanto bien, y que Dios siga ayudándoos en todos los campos. Un fuerte abrazo y saludos para todos los otros miembro del bonito equipo de trabajo que formasteis viniendo a Bobo.
Hasta pronto,
Juan Carlos (Salesianos Bobo)
Testimonio desde Burkina



